René León historiador y poeta
(Antiguamente se celebraba en la fiesta San Juan)
Trinidad está de fiesta, /hombres, mujeres,
niños y ancianos,
se vuelcan a las calles, /son los carnavales.
Las comparsas vienen bajando /por las calles
de Trinidad.
Música, ritmo, sabor, /las gentes bailando
van.
Suenan las trompetas /repican los tambores,
la negra echa un pie /y todos bailan de
alegría.
¡Mamita, Mamita! /yen, yen, yen.
Culebra me pica, /yen, yen, yen.
Ahí viene la negra Tomasa, /moviendo sus
caderas con sandunga.
Suena el bongó, repican los tambores, /las gentes
bailando van.
El alma popular se expansiona con naturalidad,
/encontrando un mundo de música y colorido.
El negro Lembe, /viene entonando cantos
congos.
El coro le responde.
Walo-wila-kende-ayere kende / sube la loma e
san martin.
Walo-wila-kene-ayere kende / sube la loma e
san martín.
Ahí vienen las comparsas, / Suenan los
tambores batá
el senseribó lo acompaña, / y hay vaivenes de
cinturas.
¿Dónde está Encarnación? / cortando la leña.
¿Dónde está Encarnación? / buscando la leña.
Las parejas danzantes / se mueven de un lado
a otro.
Hay olor a sudor, / la sangre palpita con
agitación.
Los cuerpos se contorsionan, / suena el
güiro,
lo acompaña el cencerro,/ el ritmo cada vez
es más impetuoso.
Calabasó so-só / yo mimito mató.
Calabasó so-só / so-só, so-só.
Todos bailan con alegría / viviendo el
presente.
Así era Trinidad, / llena de misterio y
sensualismo.