
"Al caer la noche, el ejercito de los Estados Unidos habia desembarcado 17,000 hombre, 26 piezas de artilleria y cuatro ametralladora gatling..."
Por Pedro Roig.
La Guerra Hispano-Cubano-Estadounidense (1898) entró en su etapa
decisiva cuando al amanecer del 22 de junio, el Ejército de los Estados Unidos
comenzó a desembarcar en la Playa Daiquiri asegurado por las fuerzas cubanas
bajo el mando del General Demetrio Castillo Duany y el Coronel Carlos González
Clavel. (Una fuerza de más de mil luchadores veteranos cubanos).
Tres días antes (19 de junio), mientras el ejército invasor se
dirigía a Oriente, el general Calixto García, segundo al mando del Ejército de
la Independencia cubano, llegó a la pequeña aldea costera de El Aserradero,
donde fue invitado por el almirante William Sampson; para subir a bordo del crucero Nueva York. Las
opciones estratégicas se discutieron en esta reunión que incluyó al General del
Ejército de EE. UU. William Shafter. El plan del general Calixto García fue
adoptado. El general cubano propuso el desembarco de la fuerza de invasión en
las playas de Daiquiri y Siboney, a 12 millas al este de Santiago, y para
luchar en la batalla decisiva a las puertas de la ciudad vieja. Un contingente
cubano fue enviado en transportes de los EE. UU. Y llevado a la playa de Sigua,
desde donde, dirigidos por el general Demetrio Castillo Duany, avanzaron y
aseguraron la playa de Daiquiri. Al caer la noche (22 de junio), más de 6.000
soldados estadounidenses se encontraban en Cuba. El día siguiente (23 de junio)
las fuerzas combinadas de cubanos y estadounidenses tomaron la playa de
Siboney. Alrededor del mediodía algunos de los barcos de las tropas
estadounidenses comenzaron a aterrizar allí. Al caer la noche, el ejército de
los Estados Unidos había desembarcado 17,000 hombres, 26 piezas de artillería y
cuatro ametralladoras Gatling.





















