Pocos se conmueven por la catástrofe de
Siria que abarca también a Irak, menos recuerdan que ambos países estuvieron
regidos por el mismo partido árabe socialista BAAZ, que sigue siendo el soporte
de Bashar Al-Assad en su determinación de mantenerse en el poder aún a costa de
destruir completamente a su propio país.
Hasta que el nombramiento como
vicepresidente de Tarek Zaidan El-Aissami Maddah trajo de nuevo al primer plano
que su padre, Zaidan Amin El-Aissami El Musfi, alias Carlos, es militante de
ese partido y habría prestado servicios cerca de Saddam Hussein, quien fue
visitado por Chávez en agosto del año 2000 rompiendo el cerco internacional
subsiguiente a la guerra del golfo, sin que le tomaran en serio cuando dijo:
“Yo puedo ir al infierno a hablar con el diablo si así lo deseo”.
Su hermana, Haifa Aissami Maddah, fiscal
acusadora en los casos del 11 de abril de 2002, que pidió la pena máxima contra
Iván Simonovis, Lázaro Forero, Henry Vivas y los policías metropolitanos, fue
luego designada como embajadora plenipotenciaria en el Reino de los Países
Bajos y con aquellas credenciales representante permanente de la misión de
Venezuela ante la Corte Penal Internacional, en previsión de los casos que
cursaban contra Chávez y que cayeron en manos de un fiscal argentino que no
realizó ninguna actuación procesal efectiva.















