
"Dinamitar las circulares fue un crimen tan alevoso como cobarde..."
Por Pedro Corzo
Comentaba el colega Pablo
Alfonso que entre los muchos crímenes cometidos por la dictadura de los Castro
se hace poca referencia a los explosivos que ese régimen colocó en los
edificios circulares de la prisión de Isla de Pinos, obviándose la angustia y
pesar, la tortura mental, que sufrieron miles de hombres que durmieron por 22
meses sobre colchones de TNT como los calificó Abel Nieves.
Vivían y dormían sobre
miles de libras de explosivos, razón por la cual algunos presos enfermaron de
los nervios y contrajeron trastornos sicológicos.
Dinamitar las circulares
fue un crimen tan alevoso como cobarde según Raúl Martínez, conocido como “El
Hierro”, por su entereza y coraje.















