jueves, 25 de febrero de 2021

EL CASTRISMO CUENTA CUENTOS

 El Castrismo, cuenta cuentos.  Por Pedro Corzo

Hay que reconocer que los que orquestan campañas a favor de la dictadura castrista son hábiles publicistas. Presentan los hechos y lo ensamblan en un marco de medias verdades, grandes mentiras y tergiversaciones absurdas, en la que siempre su cliente es la victima acosada por un cruel agresor.  

El objetivo de estas personas o entidades, que no son precisamente los que suscriben las proclamas sino quienes la gestan y orquestan, no es erigirse en defensores de la dictadura ni de sus caudillos, sino en procurar demostrar que las medidas punitivas que rechazan en sus campañas solo afectan al ciudadano y no al régimen y que responden a sentimientos de odio y frustraciones, nunca a la búsqueda de la justicia.  

Estos sujetos son diestros en presentar sus operaciones como un ejercicio de justicia y humanismo, nunca son actos de solidaridad política o ideológica, de esa manera logran que se sumen a la campaña personalidades internacionales que no tienen compromisos y que se caracterizan por sus gestos humanistas y solidarios, lo que le aporta a su gestión una mayor importancia, a la vez que facilita la manipulación constante a la que el régimen somete al desinformado ciudadano promedio de la isla.   

Es una estrategia muy útil porque aquellas personas que disienten de ciertas estrategias y propuestas, pero que se oponen al régimen tajantemente, pueden suscribir la querella como una expresión de imparcialidad, un gesto que a su juicio demostraría a los firmantes comprometidos con el régimen su sentido de justicia, una ilusión, una buena intención, que ayuda a asfaltar el camino del infierno, ya que después de más de 62 años de fracasos acumulados, empedrarlo no es suficiente.   

En estos momentos hay al menos dos operaciones orientadas al gobierno de Estados Unidos y a un sector de su clase política y empresarial que tienen el objetivo de lograr que Cuba sea excluida de la Lista de Naciones Terrorista que elabora Washington y otra que promueve que las sanciones impuestas bajo la administración del presidente Donald Trump sean derogadas en su totalidad.  

Es interesante destacar que las instituciones y personas que se involucran directa o indirectamente en estas campañas, salvo muy contadas excepciones, no tienden a reconocer la responsabilidad del gobierno cubano en sus acciones represivas, ni en las pésimas condiciones de vida de la población, lo que facilita que el lector u oidor no informado de la realidad cubana considere que el reclamo es justo y los demandantes están actuando en exclusivo beneficio de persona inocentes que un gobierno extranjero, corporaciones o personas que odian su país de origen,  quieren perjudicar.  

Estas campañas internacionales, en Cuba se conocen porque la prensa oficial, única existente, la refleja en sus medios, están orientada realmente a los países de sociedades democráticas en los cuales la opinión publica presiona a los políticos y dirigentes sociales para que actúen en base a lo que consideran apropiado y aunque no tienden a defender a la dictadura ignoran sin ningún cuestionamiento los abusos e inequidades que comete el régimen. 

Por ejemplo, solicitan a las autoridades extranjeras que eliminen las sanciones porque la población no tiene acceso a productos de primera necesidad, incluido alimentos y medicinas, sin embargo, los viajeros que retornan al país que adquirieron diferentes bienes con recursos propios cuando llegan a la aduana deben pagar cuantiosas sumas por lo que transportan, incluido alimentos, con independencia de que la carga le puede ser decomisada con cualquier pretexto.  

Las propias autoridades cubanas encarecen él envió de paquetes y remesas a la Isla. El régimen cobra más impuestos que cualquier otro país por un paquete o envió de dinero. Esta semana un amigo recibió este mensaje de un familiar desde una ciudad cubana, “Es mejor el paquete porque ahora ni con dinero aparecen las cosas y menos aún las de comer”, o sea, aunque le envié dólares a su familia sigue sin comer, porque no hay bienes para consumir.  

La dictadura es ineficiente en todos los sentidos a excepción de su actividad represiva por lo que uno de los elementos claves en estas solicitudes internacionales debería incluir uno de los reclamos del inolvidable Ricardo Boffil, “Fin del embargo interno”, fin de la dictadura escribe este servidor.  

 

 

 

 

OFICIALES MAMBISES DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA

OFICIALES MAMBISES DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA.

Por Daniel I. Pedreira.


A diario, muchos exiliados cubanos residentes de Miami pasan por frente de los cementerios de la ciudad. Algunos saben de los cubanos y las cubanas ilustres que murieron exiliados y cuyos restos descansan allí. Pero muy pocos saben que entre esos difuntos se encuentran varios oficiales mambises.

Conocer el nombre de todos estos mambises y sus historias merece un estudio. Para empezar, vale la pena mencionar a cuatro de estos mambises de quienes se conocen algunos datos.

Antes de ocupar la presidencia de Cuba (1925-1933), el general Gerardo Machado Morales(Camajuaní, 28 septiembre 1869-Miami Beach, 29 marzo 1939) participó en la Guerra de Independencia, en la cual se destacó por sus acciones en la manigua. Llegó a convertirse en el general más joven del Ejército Libertador. Tras su fallecimiento en Miami Beach en 1939, fue sepultado en el mausoleo del Cementerio Woodlawn North de Miami.

A poca distancia, en el mismo cementerio, se encuentra la tumba del coronel Emilio Bacardí Lay(Santiago de Cuba, 12 junio 1877-Miami, 14 octubre 1972). Miembro de la famosa familia oriental, Bacardí se incorporó al Ejército Libertador a los 18 años de edad. Bajo el mando del mayor general Antonio Maceo Grajales participó, en octubre de 1895, en las acciones que llevaron la guerra hacia Occidente. Bacardí luchó en los principales combates de la guerra, incluyendo la Batalla de Mal Tiempo, distinguiéndose en la carga al machete de la caballería. Al fallecer a los 95 años de edad, era el último oficial de alto rango del Ejército Libertador.

En otro cementerio cercano descansan otros oficiales.

El teniente coronel Ignacio Medrano (Colombia, 24 febrero 1871-Miami, 6 junio 1968) se encontraba en Nueva York cuando su vida se entrelazó con los destinos de Cuba. Allí escuchó un discurso patriótico de José Martí. Al concluir, se le acercó a Martí y, inspirado por sus palabras, le brindó sus servicios a la causa de la libertad de Cuba. El 19 de diciembre de 1896, Medrano participó en la única batalla naval de la Guerra de Independencia, durante la cual se realizó un enfrentamiento de cañones entre el vapor en el que viajaba, el Three Friends, y las fuerzas españolas.

Por sus acciones, Medrano obtuvo el rango de teniente coronel del Ejército Libertador. Disfrutó del desarrollo de la Cuba republicana y del éxito de su hijo, el reconocido periodista Humberto Medrano (1916-2012). Tristemente, el mambí también vivió la destrucción de la república por la cual tanto había dado, y tras su fallecimiento el 6 de junio de 1968, fue sepultado en el Cementerio Flagler Memorial Park de Miami, donde sus restos aun reposan. Su vida tiene paralelos con la del italiano Orestes Ferrara Marino (Nápoles, 8 de julio de 1876-Roma, 16 febrero 1972), el extranjero que obtuvo el grado de coronel del Ejército Libertador y ocupó altos cargos en la república antes de exiliarse definitivamente en su país natal.

En el mismo cementerio descansa el capitán Emilio García Rizo (La Habana, 16 enero 1874-Miami, 17 septiembre 1970). Tanto en Cuba como en el exilio, sus numerosos hijos e hijas se distinguieron en la vida republicana, incluyendo a las escritoras y profesoras Mercedes (1904-1997) y Rosaura García Tudurí (1907-1992). En su lápida quedan reflejadas, como un emblema indeleble de su legado, las palabras EJERCITO LIBERTADOR.

Al mencionar a estos mambises, también necesitamos recordar a las mambisas, en muchos casos casadas con los libertadores cubanos. Estas mujeres acompañaron a sus esposos a los campos de batalla, a veces con sus hijos pequeños. Existen casos en los que, tanto ellas como sus hijos e hijas, también partieron al exilio, donde permanecen sus restos.

Martí bautizó el conflicto en el cual estos mambises lucharon como la "guerra necesaria". ¿Qué habrán pensado y sentido estos veteranos mambises al ver desmoronarse la patria por la cual lucharon y vieron morir a tantos de sus compañeros en la guerra? Queda claro que estos mambises murieron "sin patria, pero sin amo". Pero ¿qué lecciones nos dejan al mostrarnos sus lápidas olvidadas en suelo extranjero? Estas historias son un llamado a la reflexión, tanto del pasado como del presente, con el fin de marchar en el camino de la libertad y la justicia.

Hacia la entrada del Cementerio Woodlawn North, la estatua blanca del coronel Bacardí Lay, vestido de uniforme mambí y "de cara al sol", vigila el camposanto como un centinela. Ante su mirada de piedra yacen los restos de algunos de los herederos de la generación libertadora, también condenados a morir exiliados. Al conmemorarse otro aniversario del Grito de Baire, recordemos a los mambises que descansan muy cerca de nosotros. Identificándolos, reconozcamos su sacrificio por lograr una patria libre e independiente. Que nos sirvan de ejemplo de sacrificio y dedicación a los ideales fundamentales que definen al pueblo cubano.


Daniel I. Pedreira es autor y candidato a doctor en ciencias políticas en la Universidad Internacional de la Florida.

 

 

miércoles, 17 de febrero de 2021

Ernesto Diaz Y EL RECUERDO DE ANGEL CUADRA


Ángel Cuadra.  Por Ernesto Diaz

MIAMI, Estados Unidos.- La noticia ya ha sido ampliamente difundida. Nuestro entrañable amigo, el poeta Ángel Cuadra Landrove ha perdido la batalla más importante de su vida. Nadie puede vencer las imposiciones del destino, ni siquiera alguien como él, que con admirable gallardía supo empinarse sobre las miserias y las absurdas venganzas con que, en vano empeño, se intentó silenciarlo.

Anudar la fuerza de su inspiración, el amor de su obra creadora, por lo cual este autor y patriota fue encarcelado por segunda vez, significa una cobardía. Le borraron las calles, simplemente, por negarse a navegar en su barca de luz multicolor e inefable, y hermosa transparencia, sobre las aguas borrascosas del castrismo.

Nadie pudo callarlo, ni las amenazas de absurdas represalias que, en aquellos instantes, con los grilletes ya atados a sus pies, acababan de convertirse en realidad. Pensaban, tal vez, los que en nuestro país mantienen el poder a punta de pistola, que los barrotes de la cárcel iban a doblegar su espíritu. ¡Pero se equivocaron! Se equivocaron de la misma forma que durante más de seis décadas han querido demostrar, en engañosa propaganda destinada a quienes piensan con cerebro ajeno, que el comunismo es la solución a las urgencias de los pobres. Que es posible tener una vida de felicidad, cuando el pan de cada día siempre estará asegurado, pero sólo a distancia, junto a la libertad para ser dueños de sí mismos.

No habrá otra opción, para el infeliz cubano que lo sufre, que un lejano futuro de meras ilusiones que se postergará con cada noche, con cada amanecer, y girará en oscuros espirales sobre un eje de odio y de maldad de los que oprimen, donde la dicha y la prosperidad serán pura quimera. Será un árbol frondoso, coagulado de irradiantes frutos, de exquisito dulzor, pero eternamente inaccesible.

Murió el poeta Ángel Cuadra, llevándose a la tumba sus ilusiones de ver a Cuba libre de las cadenas que la asfixian. Se nos ha ido en un soplo de luz y de ternura, sin lograr ver convertidos en dulce realidad su acariciado ensueño, sus anhelos de sentarse a la sombra de un naranjo a escribir unos versos, un poema, capaz de trascender más allá de la trenzada luz del arco iris, del fondo de los mares y los náufragos, del escurridizo portón del horizonte.

Se fue, sereno, el Poeta (escrito, así como le corresponde, con mayúscula). Y me pregunto si algún día, porque a todos nos llega ese viaje hacia el insondable espacio de lo eterno, podré entregarle un manojo de versos, nuevamente, para que les invente rondas y organice, como aquella vez cuando en la cárcel de Boniato les dio espacio, donde debía de reposar cada poema. Y fue así que se vistió de fiesta, La campana del Alba, el libro que escribí abriendo el corazón, de par en par, al verde palpitar de las sonrisas infantiles.

Decirle adiós no basta para mí. Hoy he llorado. Lo digo humildemente, lo confieso. Y he vuelto a caminar entre las páginas, llenas de mágico fulgor, de gotas de rocío que anidan en las ramas de sus libros.

Descansa en paz, amigo; hermano en el alba de la Patria; en el crepúsculo. Siempre serás inspiración. Siempre relámpago, y a un mismo tiempo látigo que nos mueva hacia adelante, tu recuerdo, de eterno palpitar, canción de cuna.

¡Dios te tenga en la gloria!… y hasta pronto.

 

domingo, 14 de febrero de 2021

FALLECE ANGEL CUADRA

 Con profundo pesar el PEN Club de Escritores Cubanos en el Exilio anuncia el fallecimiento de Ángel Cuadra Landrove, Miembro de Honor y fundador de nuestro  PEN cubano en el Exilio.

Cuadra falleció en la ciudad de Miami el sábado 13 de febrero a las 2 am, en el hospital Jackson Memorial. Tenía 89 años.

Cuadra nació en La Habana el 29 de agosto de 1931. Estudió Derecho en la Universidad de La Habana. Estuvo contra la dictadura de Batista y posteriormente se enfrentó a la tiranía de Fidel Castro por lo que pasó 15 años en las cárceles castristas condenado por conspiración.

Fue actor y fundador del movimiento cultural El Renuevo. Poeta con una sólida obra. En la prisión continuó alentando el patriotismo y la cultura. El PEN de Suecia se interesó por su caso y lo acogió como preso de conciencia. Tras salir de la cárcel y de Cuba, se estableció en Miami donde se desempeñó como profesor en el Miami Dade College y laboró como coordinador de los autores hispanos a la Feria Internacional del Libro de Miami durante varios años.   

Ángel Cuadra siempre se mantuvo en el camino de la libertad y la cultura. Fue presidente del Ex Club, asociación para los presos políticos y columnista de Diario Las Américas. Respaldó y fue el rostro de los cubanos exiliados, en la concesión por parte del PEN Internacional, de una filiar para los escritores cubanos exiliados. Representó al PEN Club de Escritores Cubanos en el Exilio en distintos congresos y dejó un legado literario de gran significación. Entre sus libros se encuentran  “Peldaño” (1959), “Impromptus” (1977), “Poemas en correspondencia” (1979), “Esa tristeza que nos inunda” (1985), “Fantasía para el viernes” (1985), “Las señales y los sueños” (1988), “Réquiem violento por Juan Palach” (1989), “La voz inevitable” (1994) y “Diez sonetos ocultos” (2000), entre otros.





viernes, 12 de febrero de 2021

LOS VOTANTES HISPANOS Y EL PAPEL DEL GOBIERNO

Por José Azel.

             Encuestas recientes del Pew Research Center revelan que los votantes hispanos elegibles alcanzarán un récord de 27,3 millones en este ciclo electoral; un aumento de más del 19% desde las elecciones de 2012. Como categoría, el electorado hispano constituirá un récord del 11,9% de todos los votantes elegibles de EE. UU., Casi lo mismo que los votantes negros, que constituyen el 12,4% del electorado. Significativamente, la juventud es una característica que define más a los votantes hispanos elegibles que a cualquier otro grupo. Y aunque a menudo se ofrecen temas específicos de grupos de interés, como la política de inmigración de los Estados Unidos, como los principales impulsores del voto hispano, hay un impulsor sociopolítico más fundamental en juego

          La herencia sociopolítica de España y la experiencia poscolonial de América Latina ha engendrado en la población hispana una comprensión del papel del gobierno significativamente diferente de los principios de gobierno limitado adoptados por los padres fundadores de Estados Unidos. Según la Encuesta de Investigación Pew, "Cuando se trata del tamaño del gobierno, los hispanos son más propensos que el público en general a decir que preferirían tener un gobierno más grande que brinde más servicios que un gobierno más pequeño con menos servicios".

          La diferencia no es pequeña; en general, el 75% de los hispanos prefiere un gobierno más grande, en comparación con solo el 41% del público estadounidense en general. Curiosamente, sin embargo, el apoyo hispano al gran gobierno declina a medida que se absorben los valores estadounidenses. Para el 81% de los inmigrantes hispanos de primera generación, es más deseable un gobierno más grande. Para la segunda generación, la preferencia cae al 72%, y para la tercera generación, solo el 58% todavía prefiere un gobierno más grande.

           La preferencia hispana por un gobierno más grande prevalece independientemente de la afiliación a un partido, y los católicos hispanos apoyan particularmente a un gobierno más grande. En general, el 56% de los hispanos de EE. UU. Se identifican con el Partido Demócrata o son independientes que se inclinan por los demócratas, mientras que el 21% se identifica o se inclina por el Partido Republicano. Entre paréntesis, los cubanos son una especie de anomalía política. Los cubanos que están registrados para votar están muy divididos en afiliación partidista: el 47% se identifica con el Partido Republicano, mientras que el 44% se inclina hacia los demócratas.

                Claramente, las filosofías políticas del liberalismo clásico que limitan el papel del gobierno y colocan al individuo en el centro del escenario no están tan arraigadas en la herencia hispana como lo están en el discurso histórico sociopolítico estadounidense. El liberalismo clásico no es algo natural para los hispanos. Hasta cierto punto, la herencia sociopolítica hispana socava la participación pluralista de los hispanos en las instituciones civiles de las sociedades libres.

                 La preferencia hispana por un gobierno más grande e intrusivo es una manifestación de tendencias políticas colectivistas y estatistas que buscan un fin social común uniforme. En contraste, los Padres Fundadores entendieron que una sociedad libre es una sociedad pluralista que defiende los derechos individuales sin un fin común universal. La visión del Padre Fundador conduce necesariamente a que las personas logren resultados desiguales, ya que los individuos difieren en capacidad e interés. Una sociedad que busca implementar políticas colectivistas no puede proteger las libertades individuales, ya que la búsqueda de objetivos socialistas igualitarios requiere la acción coercitiva de un gran gobierno.

               El pensamiento político latinoamericano ha sido históricamente seducido por el canto de sirena de la “justicia social” y tiene problemas para aceptar los resultados desiguales del mercado; es decir, los resultados desiguales de la libertad económica. Descontento con los resultados de la libertad, el pensamiento político latinoamericano invoca el poder del Estado para restringir las libertades. Esta filosofía política ignora el precepto kantiano de que las leyes deben basarse en la protección de los derechos, no en un intento de crear felicidad. Característicamente, la política hispana conduce a alguna forma de colectivismo mesiánico de hombre fuerte u otras grotescas místicas ideológicas.

              Por otro lado, el capitalismo de gobierno pequeño es racionalista, antiheroico y anti-místico. Los mercados libres, con todas sus verrugas, son el sistema económico de las personas libres. En el electorado hispano, si quitamos la mayoría de los argumentos dogmáticos contra el libre mercado, se hace evidente un malestar intelectual con la libertad misma. Este malestar es lo que revela la preferencia por un gobierno más grande. El malestar intelectual hispano con la libertad es alarmante, porque la libertad es la única base duradera para mejorar la condición humana.

lunes, 8 de febrero de 2021

OBISPOS RESPONDEN A BIDEN:

‘Deje de financiar abortos o de afirmar que es católico’

 

El obispo de Tyler (Texas, Joseph Strickland, ha enviado un mensaje al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instándole a dejar de financiar con los impuestos federales el aborto en todo el mundo. “Afirmas ser católico, pero obviamente estás ignorando las enseñanzas básicas de la fe católica. Por favor, tome la decisión de seguir la enseñanza católica o dejar de afirmar ser católico”, ha asegurado en la red social Twitter.

No ha sido el primero, dado que la pasada semana el arzobispo Joseph F. Naumann, presidente del Comité de Actividades Pro-Vida de la Conferencia de Obispos, y David J. Malloy, presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional, expresaron su firme oposición a la nueva orden ejecutiva firmada por el presidente que revierte el legado provida de Donald Trump y permite el envío de fondos financiados por los contribuyentes a ONG que promueven y proporcionan abortos en otros países.

Ambos denunciaron que la decisión de la Administración demócrata, que anula la llamada “Política de la Ciudad de México”, que separa el aborto de las actividades de planificación familiar, impidiendo que las entidades que ofrecen asesoramiento o promueven abortos reciban financiación pública, “viola la dignidad humana y es incompatible con la enseñanza católica”.

En este sentido, lamentaron que “uno de los primeros actos oficiales del presidente Biden promueva activamente la destrucción de vidas humanas en los países en desarrollo”. “Esta orden es incompatible con la enseñanza católica”, manifestaron, al tiempo que llamaron al presidente a priorizar “a los más vulnerables, incluidos los niños por nacer”

Es preciso señalar que el Gobierno de Biden, vicepresidente con Barack Obama EN un mandato en el que la multinacional de aborto Planned Parenthood recibió 4.000 millones de dólares en fondos federales, ha eliminado además la prohibición de que fondos públicos se destinen a subvencionar a las clínicas abortistas y quiere convertir en ley federal la sentencia “Roe vs Wade”, que en 1973 juzgó inconstitucional cualquier ley estatal que coartara el aborto.

Sobre la sentencia también se manifestó Joseph F. Naumann, que tildó de “inquietante y trágico” que Biden se haya comprometido a codificar un fallo de la Corte Suprema que niega a los niños no nacidos su derecho humano más básico, el derecho a la vida. Y recordó que “desde el primer siglo, la Iglesia ha afirmado la maldad moral de cada aborto provocado, una enseñanza que no ha cambiado y permanece inmutable”.

“La elevación del aborto por parte de Roe a la categoría de derecho protegido y la eliminación de las restricciones estatales allanaron el camino para la muerte violenta de más de 62 millones de niños no nacidos inocentes y para innumerables mujeres que experimentan el dolor de la pérdida, el abandono y la violencia”, añadió.

 

 

miércoles, 3 de febrero de 2021

EL BONIATO 'CARISIMO COMO SI FUERA CARNE DE RES"


DESABASTECIMIENTO

El boniato, 'carísimo y escondido como si fuera carne de res'

OSMEL RAMÍREZ ÁLVAREZ | Holguín

 

"Los precios para arriba y la plata para abajo", se queja María, ama de casa, mientras hace una larga cola para comprar unas "galletas de pan" en el reparto Primero de Enero, de Mayarí, Holguín.

La llamada "Tarea Ordenamiento" ha traído salarios más altos para los cubanos, pero los precios son tan elevados que no ven el beneficio, y otras distorsiones aumentan las carencias e incrementan la inflación.

"Esto ni es galleta ni es pan, es un invento, pero es lo que venden y solo a veces", dice María. "Hay que esperar a que las saquen del horno aquí en la panadería, y hacer esta cola para este abuso. Antes costaba 45 centavos y ahora 70, pero están más chiquitas. Peor es con los dulcecitos malísimos que hacen con el bicarbonato crudo adentro, que de 45 centavos, ahora cuestan 2,50 pesos. Un crimen a ese precio. Pero esto está tan malo que hay que comprar lo que sea".

A Gustavo, un jubilado de la industria del níquel, le subieron la pensión a casi 2.000 pesos, pero solo en el pago de la electricidad se le fueron 645. "Cocinamos obligatoriamente con la corriente", explica. En Mayarí, con 106.000 habitantes, no existe servicio de gas licuado en balitas.

"Cuando compré lo de la libreta (de racionamiento) se me fueron otros 600 pesos y lo que me quedó, como están los precios, se me fue en tres o cuatro días. El azúcar está a 45 pesos en la calle porque en gastronomía, donde la gente la resuelve, sale a entre 30 y 42 pesos. Y el arroz no se encuentra ni a 40 pesos la libra. Esto es criminal, ahora el dinero rinde menos que antes. No es aumento sino una estafa".

Tras circular el rumor de que el fin de semana un campesino del barrio de Guayabo iba a recoger su cosecha de boniatos, el domingo, frente a su casa, "se concentró un carnaval de gente queriendo comprar", pero no pudo satisfacer a todos.

"Me dio pena con la gente que iba llegando y no paraba, pero tengo que entregar el compromiso con Acopio obligatoriamente porque ahora sí están detrás de cualquier producción como gavilanes para recogerla, y al que no cumple le aplican una multa. ¡Y amenazan con quitar la tierra! Esto está malo de verdad", cuenta el productor.

"Me querían pagar la lata de boniato (25 libras) a 100 pesos, porque es fin de mes y no hay arroz, pero no tengo el corazón tan duro para aprovecharme y la vendí a 60 pesos. En la calle está carísimo, hasta seis pesos la libra y escondido como si fuera carne de res", añade.

La carne de cerdo se ha vuelto un producto caro y escaso. Los tiempos en que los vendedores exhibían los trozos colgados en ganchos en los puntos de venta, para entusiasmar a potenciales compradores, son ya recuerdos de un pasado que ahora es visto como bueno, por tanto que se ha complicado la vida para la mayoría.

Al recorrer la ciudad cabecera de Mayarí se puede constatar que ni un solo cuentapropista oferta carne de cerdo al público. Y es algo que ocurre desde hace meses. El precio del animal en pie excede en el mercado al de la carne ya limpia, porque este último ha sido topado por el Estado y genera pérdidas.

Solo algunos vendedores ofertan la carne limpia de manera furtiva a un público selecto, supuestamente "de confianza". Aun así, son comunes las delaciones de clientes necesitados pero insatisfechos, por los canales de "denuncia" que ha abierto el Gobierno, lo que acarrea multas y la incautación de la carne.

Cuba vive una crisis sistémica que ha durado tanto como el socialismo radical y la revolución fidelista misma, pero que desde los 90, con la caída de los subsidios de la Unión Soviética, se ha vuelto crónica.

La "Tarea Ordenamiento", postergada durante años en espera de un mejor contexto, se ha aplicado finalmente después de tres años de deterioro económico progresivo y en medio de la pandemia de Covid-19. En este contexto, lo que ha hecho la medida es añadir presión y crear distorsión en los mercados alternativos, elevando la inflación a niveles sin precedentes en las últimas dos décadas y deteriorando aún más el nivel de vida de la población.



 

sábado, 30 de enero de 2021

DIFERENCIAS ENTRE EL PERIODISMO LIBRE Y EL PERIODISMO OFICIAL

Por Vicente P. Escobal

Honrar, honra, sentenció el Maestro, y encumbra el alma escribir sobre las diferencias entre el periodismo libre y el periodismo oficial con la certeza de que se rinde homenaje al Dr. Luis David Rodríguez, quien consagró la mayor parte de su vida a esa obra que «lo desentierra todo», es decir el periodismo.
La vida del Dr. Luis David Rodríguez estuvo dedicada al oficio y fue un paradigma del periodismo libre, sin ataduras, con apego a la verdad, haciendo suya aquella lapidaria sentencia del Maestro: «La prensa no es aprobación bondadosa ni ira insultante; es proposición, estudio, examen y consejo».
Y es justamente el periodismo libre aquel que no solo censura o critica, sino que, además, encauza, alerta, suscita el debate y ofrece al destinatario la posibilidad de desarrollar sus propias conclusiones.
El gobierno de una nación debe ejercer una política de comunicación diáfana y transparente: la defensa absoluta de la libertad de expresión y el compromiso ético y legal de no ejercer ninguna clase de presión sobre los periodistas, sus fuentes y los medios. Y los periodistas no olvidar nunca que tienen el tácito compromiso profesional y moral de decirlo todo con apego a la verdad, con voluntad de servicio y con profunda honradez, pero sobre todo con la responsabilidad de saber que ellos son los que informan y enlazan a la ciudadanía con las diferentes instancias políticas, económicas y sociales, y que un error, imprudencia o inexactitud puede hacer mucho mal a la gente que no puede defenderse. Un medio de comunicación serio y libre, objetivo y sin halagos, ni «aprobación bondadosa» es invaluable para un gobierno porque con la libertad de expresión es mucho más rica la democracia.
Resulta innegable que la producción periodística revela, muchas veces de manera inconsciente, la preferencia del informador. Cuando un cronista deportivo, por ejemplo, opina sobre cualquier tema afín con su especialidad, generalmente prevalece su tendencia por éste o aquel atleta, por éste o aquel equipo. Pero si se ejerce con apego absoluto a la profesión, esa predilección cede el paso al compromiso con el lector o el oyente.
El periodismo libre contribuye al enriquecimiento social, económico, cultural y político de cualquier sociedad, porque no le atan los prejuicios ni las parcialidades. No es posible la libertad allí donde nace y prolifera la censura.
El periodismo oficial responde exclusivamente a los intereses del gobierno y del partido en el poder. Nunca un medio informativo estatal va a reflejar toda la verdad. Por el contrario, la tergiversa, la encubre, la deforma.
El periodista oficial es un peón del estado, una pieza en el engranaje de la propaganda, un obediente difusor al servicio de la consigna, del guion trazado por los centros del poder.
Jamás habrá objetividad en una prensa donde la «ira insultante» eclipsa y margina los auténticos intereses de la sociedad.
El lector quiere verse reflejado en los medios, quiere sentir el peso de la denuncia que a él le está vedada. El ciudadano quiere enterarse de cosas que le afectan y, sobre todo, de quienes son los responsables y las soluciones que se proponen.
El ciudadano no puede conformarse con asistir periódicamente a las urnas para ejercer su derecho al voto. El ciudadano quiere saber cuál ha sido la actuación de aquel por quién votó y eso solo se logra en una sociedad donde impera el periodismo libre.
El lector tiene el derecho de cuestionar lo que dice la prensa, de investigar por sus propios medios la veracidad de una información. Eso es una tarea imposible donde el periodismo oficial es la única voz, el único que anuncia y sentencia.
El propósito esencial del periodismo es proporcionarle al ciudadano información veraz y oportuna para hacer valer sus derechos ante la sociedad.
Para comprender el papel del periodismo oficial hay que precisar lo que significa la noción de «sociedad civil» sin pretender ofrecer una respuesta definitiva. La sociedad civil nace, se desarrolla y funciona en un ambiente de libertad y absoluto respeto a la diversidad.onenote:///\\HP-PC\Users\hp\Documents\Blocs%20de%20notas%20de%20OneNote\Notas%20sin%20archivar.one#section-id={C10750CA-26B4-476B-BD5B-5E91B3DED557}&page-id={94838022-ADB4-4A58-B34A-1A6E3A47F5B4}&end Y es definitivamente el periodismo uno de los talleres naturales donde se elabora ese principio.
La preconcebida estrategia de cercenar la libertad de expresión tuvo en Cuba su momento culminante cuando recién llegado al poder Fidel Castro hizo lo imposible, hasta lograrlo, por eliminar todo vestigio de periodismo libre y prensa independiente. Para conseguir su objetivo, es decir, reducir el papel de la prensa en los disímiles escenarios sociales, y someterla al puntilloso control del estado, transformándola en instrumento de su política, Castro combinó la calumnia, la represión y el chantaje moral contra los medios, acusándolos de cuanto se le antojó y penetrándolos de elementos afines a sus metas, muchos de ellos sin una formación periodística ni la más mínima noción del alcance y el significado social de la profesión
El periodismo libre enaltece al que lo ejerce. El periodismo oficial degrada y humilla al que lo practica.
Todavía hoy tropezamos, a veces, a propósito de la censura en las sociedades comunistas, con el discurso que justifica el «contexto de la época», «del «momento histórico», el «entorno global», etc. ¿No está ese discurso apuntalado por una aproximación ideológica de la historia y de la libertad, -- incluida la de expresión – que no acepta ni respeta los hechos establecidos y se opone a una auténtica indagación de la verdad? ¿No deberían, los que son sensibles a ello, volcarse del lado de la trágica dimensión de la censura sobre ese pueblo llamado Cuba plagado de víctimas no solo de las balas, sino también de la ausencia de una prensa libre?


jueves, 31 de diciembre de 2020

AÑO 62 DE LA ERA CASTRISTA


 Año 62 de la Era Castrista  

Muchas personas no se percatan que los años pasan para los demás, no solo para ellos, y menos aún asimilan que hay países controlados por regímenes que llevan más tiempo en el poder que las décadas que tienen de vida.  

Cuba se encuentra en esa ignominiosa relación.  

 

El Totalitarismo, bochorno para muchos cubanos, arriba a los 62 años en el poder, igual a 744 meses y 22320 días una cifra espeluznante si apreciamos que la inmensa mayoría de la población tiene menos de 62 años, lo que significa que una cantidad significativa de isleños ha vivido bajo un mismo régimen toda su vida. 

 

El poder castrista por su característica absolutista intentó y logró imponer en gran medida, las singularidades de una Nueva Era. Las creencias, valores, normas y ética fueron cambiadas dando origen al tiempo de los Castro. 

 

Conversaba al respecto con el poeta venezolano Abel Ibarra. Hablábamos sobre los cambios radicales que han sufrido, Venezuela y Cuba, después de la llegada al poder de esos dos singulares depredadores sociales, Hugo Chávez y Fidel Castro, sujetos que, por su gestión e influencia, han marcado de manera indeleble el antes, durante y después de ambos pueblos, amén de gobernar por largos años.  

  

Le decía a Ibarra que los cubanos deberíamos someternos a una especie de jornada de reflexión en la que contempláramos la Cuba antes del triunfo de la insurrección, el mandato revolucionario y las potenciales ocurrencias en el pos totalitarismo, con el objetivo de  conocer las transformaciones sufridas en todos los ámbitos por el sujeto cubano y en qué medida revertir lo negativo con vistas a ser mejores ciudadanos y un mejor país,  a lo que el poeta agregó que en su tierra ha ocurrido algo similar, porque sus compatriotas también han cambiado mucho,  lo que ha repercutido ampliamente en la sociedad nacional.  

 

Esta nota está asociada a Cuba, ojalá, Ibarra haga otro tanto con la experiencia venezolana.  

 

Cuba antes de Castro tenia los claros oscuros de cualquier república latinoamericana, con la particularidad de que había alcanzado cotas en la economía y el desarrollo, que la mayoría de los países del hemisferio no tenían. El país disfrutaba de un relativo progreso material, aunque se enfrentaba a problemas políticos serios y a graves problemas sociales, muchos de los cuales, a pesar de la inestabilidad política, estaban en proceso de solución.  

  

Bajo el castrismo los logros alcanzados se deterioraron drásticamente. El nuevo régimen se esforzó por destruir los cimientos civiles y éticos de la República. La historia nacional fue revisada y presentada en base a los intereses de la nueva clase. Las fiestas Patrias fueron sustituidas, las religiones vituperadas y la feligresía sufrió represión y discriminación. La Navidad y Semana Santa fueron abolidas por decretos y restauradas décadas después a conveniencia del régimen, aunque nunca se han deslastrado del trauma de la represión y el sectarismo.  

   

La primera afectada fue la sociedad civil que perdió todas sus prerrogativas y espacios públicos conquistados a través de los años. Los órganos gremiales y colegiados consagrados en leyes y costumbres se extinguieron. El poderoso movimiento sindical perdió su independencia, los medios de comunicación pasaron a manos del estado, el periodismo fue otra correa de trasmisión del incipiente totalitarismo, al igual  que la educación.  

  

El ciudadano empezó a decir si pensando en no. El doble pensar, la doble moral, se esparció y asentó en toda la Isla. El disentimiento condujo a muchos a abandonar el país, la represión y la incapacidad para articular una defensa exitosa de los derechos naturales afectó profundamente a la ciudadanía. La cárcel por motivos políticos fue un final feliz, la alternativa era muerte por fusilamiento.   

 

Como colofón las bases económicas fueron destruidas. Paradójicamente los repetidos errores de la clase dirigente condujeron a muchos de los que simpatizaban con el sistema a abandonar el país o perder la confianza en el régimen.   

 

El pos totalitarismo será una experiencia dura e incierta. Lo primero sería buscar una necesaria conciliación entre las partes y un profundo acto de contrición de todos los que abusaron de su prójimo. La reconstrucción será compleja pero posible si el hombre rehace la conciencia de que la República debe ser con todos y para el bien de todos. 



Pedro Corzo

lunes, 14 de diciembre de 2020

LA POBREZA NO TIENE CAUSAS Por José Azer

  • La pobreza no tiene causas

Seamos sinceros; hemos perdido la "guerra contra la pobreza". En 1964, cuando el presidente Lyndon B. Johnson introdujo por primera vez una legislación que creaba varios programas gubernamentales como estrategias de reducción de la pobreza, aproximadamente 34 millones de estadounidenses eran considerados pobres. Hoy, 50 años después, ese número ha aumentado a más de 45 millones. Como porcentaje de la población, el número de personas por debajo del umbral oficial de pobreza se ha mantenido fundamentalmente constante en alrededor del 15 por ciento.
 
Otras métricas arrojarán evaluaciones ligeramente más o menos favorables, pero el hecho ineludible es que no hemos logrado reducir significativamente la pobreza en los Estados Unidos. E igualmente importante, en términos de los objetivos declarados del presidente Johnson, nuestros programas no han logrado aumentar la capacidad de la población para la autosuficiencia.
No se debe a la falta de intentos. Como nación, hemos gastado más de 22 billones de dólares en programas de lucha contra la pobreza (sin incluir el Seguro Social y Medicare) con poco que mostrar por nuestros esfuerzos y nuestro tesoro. Antes de continuar, y quizás expandir, como algunos sugieren, nuestros esfuerzos ineficaces, es un ejercicio intelectual valioso cuestionar la sabiduría convencional sobre las causas de la pobreza.
En esta unión de 50 años en este esfuerzo fallido, no deberíamos tener argumentos políticos vacíos al margen del problema. Debemos repensar nuestros principios rectores.
En los Estados Unidos, la falta de educación, las familias rotas, los nacimientos fuera del matrimonio y una cultura de pobreza se encuentran entre las causas de pobreza más citadas. En otros países, se pueden agregar condiciones climáticas extremas, sequías, enfermedades epidémicas, superpoblación y más. Pero es difícil separar las causas principales y próximas de la pobreza de sus efectos. Por ejemplo, una educación inadecuada podría verse como una causa o como una consecuencia de la pobreza.
El liberalismo clásico (es decir, el libertarismo) adopta la visión provocativa de que la pobreza es lo que resulta si no se produce riqueza. O como lo expresó el economista Peter Bauer: “La pobreza no tiene causas. La riqueza tiene causas ". En otras palabras, la pobreza es lo que obtenemos si no generamos riqueza. Por tanto, para paliar la pobreza, la solución es crear más riqueza.
Antes de tirar su periódico con disgusto “progresista” (o peor aún, su costoso lector digital), considere lo siguiente: durante gran parte de la existencia humana, la pobreza generalizada ha sido la norma histórica mundial. Solo han pasado unos pocos siglos desde que aprendimos a crear riqueza, y ese conocimiento nos ha permitido hacer mella en la pobreza mundial.
Una representación gráfica de este fenómeno revela una línea horizontal ininterrumpida de pobreza humana durante 1.800 años sin ninguna reducción en absoluto. Es solo en los últimos tres siglos que vemos un aumento casi vertical en la riqueza. Así, científicamente, es la presencia de riqueza lo que debemos explicar, no su ausencia.
Si la pobreza es el estado que ocurre naturalmente y la riqueza debe producirse para mitigar la pobreza, nuestra política debe centrarse en las causas de la riqueza y no en las causas de la pobreza. Y el factor más importante para la producción de riqueza es la institucionalización de los medios políticos y económicos para la adquisición de riqueza. Las instituciones pueden crear incentivos y desincentivos, y estos a su vez moldean el comportamiento.
La producción de riqueza, es decir, la reducción de la pobreza, se puede impulsar con políticas para incentivar la productividad y las ganancias. Desafortunadamente, todos nuestros marcos regulatorios y tributarios están diseñados para hacer exactamente lo contrario, y las ganancias se han convertido en el objetivo de la avaricia política y la demagogia.
Aún más lamentable es el hecho de que muchos consideran que cualquier esfuerzo por cambiar el marco de políticas para mejorar la creación de riqueza es un capitalismo de compinches diseñado para enriquecer a unos a expensas de otros. Y en algunos casos tienen razón. En muchos países, y en algunos casos en los Estados Unidos, la riqueza no es el resultado de producir bienes y servicios deseables, sino de la proximidad al poder político.
Dicho esto, el capitalismo genuino de libre mercado basado en el estado de derecho, la igualdad de derechos y el derecho a disfrutar ilimitadamente de los resultados del trabajo, los ahorros y las inversiones es la mejor estrategia para eliminar la pobreza. Si nos tomamos en serio la reducción de la pobreza, debemos descartar el viejo manual de políticas y abrazar apasionadamente la libertad de crear y mantener la riqueza.