América Latina, Nicaragua en particular, tiene su
Bonnie y Clyde en la pareja presidencial que integran Rosario Murillo y Daniel
Ortega, dignos personajes de una novela de ficción, sino fuera por los graves
perjuicios que el protagonismo de ambos ha significado para el pueblo
nicaragüense.La poetisa Murillo, la mujer más poderosa del país, es sin lugar a dudas una especie de Eva Perón, cónyuge de otro déspota, Juan Perón, porque gusta de las riquezas y disfruta del poder, al extremo que hay quienes señalan que en el país gobiernan los dos, aunque uno solo ostente el cargo de presidente.










