"En Cuba es, importante reiterarlo, la oposición ha recurrido a diversas estrategias de lucha..."
Mientras hay sujetos que se prestan
a conculcar los derechos de sus pares, hay ciudadanos que arriesgan
su libertad, y hasta la vida, para defender los derechos de todos, aun, siendo
conscientes, de que tal vez solo recibirán agravios, como
le escribiera José Martí, al generalísimo Máximo Gómez, “no tengo más remuneración que ofrecerle
que el placer del sacrificio y la ingratitud probable de los hombres”.
Es una penosa verdad, hasta vergonzante,
que en toda sociedad haya un número importante de sujetos que se prestan a
servir de verdugos y Cuba, desgraciadamente, ha sido fecunda en eso de dar
individuos perversos que reprimen a sus semejantes sin piedad, con el agravante
de que si en algún momento llegaran a renegar de sus pillajes,
difícilmente reconocerían arrepentidos sus errores.
Por suerte ante tanta ignominia, ante
tanta gente que se muestran indiferentes ante la pérdida de sus
derechos y los abusos que sufren los otros hay quienes, otra frase del
Apóstol, que “Cuando hay muchos
hombres sin decoro hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos
hombres”.



















