sábado, 19 de enero de 2019

BERNIE SANDER Y LA IZQUIERDA EN ESTADOS UNIDOS


La izquierda en los Estados Unidos de Bernie Sanders: una revolución desde dentro

Por Robert Penn-Davis.
En un año de elecciones de mitad de período (mid term) fundamentales, la creciente ala izquierda del Partido Demócrata se distingue tanto por cómo se organiza como por las políticas que defiende.
En una reunión municipal televisada el año pasado, Trevor Hill, un estudiante de la Universidad de Nueva York, señaló una creciente aversión entre los jóvenes estadounidenses hacia el capitalismo. Le preguntó a la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, si pensaba que su partido podría considerar girar más a la izquierda en temas económicos tal como había hecho en temas culturales como el matrimonio entre el mismo sexo. Pelosi retrocedió. “Tengo que decir”, contestó, “que somos capitalistas”. 

Como la batalla de las primarias demócratas de 2016 entre Hillary Clinton y Bernie Sanders, el intercambio fue un encontronazo dentro de una guerra mayor por el alma del reacio partido de oposición del país.
Los debates sobre el futuro de los demócratas tienen que centrarse exactamente sobre el tipo de cuestiones ideológicas que planteaba Hill: ¿Seguirá el partido aceptando el sistema económico actual, se moverá hacia el tipo de socialdemocracia de estilo escandinavo, o mas a la izquierda como Bernie Sanders esbozó en su campaña? ¿Apoyarán Medicare for All [Medicare para Todos, una propuesta para extender la cobertura sanitaria al estilo europeo], o simplemente retocarán la Ley de Cuidado Asequible [medida aprobada por Obama]? ¿Garantizarán a todos los estadounidenses el derecho al trabajo bien remunerado, o simplemente animarán a los empresarios a ofrecer más trabajo mediante subsidios?
Sin embargo, en el año de unas elecciones de mitad de período fundamentales, el ala (llamada) progresista del partido, inmerso bajo la sombra del neo-marxismo se distingue tanto por cómo se organiza como por las políticas que defiende. ¿Cómo intentan conseguir sus metas políticas, y hacer elegir a más demócratas que puedan ayudar a impulsarlas? ¿Ganarán votos yendo puerta a puerta hablando con los votantes, o cortejando a donantes adinerados que puedan ayudarles a comprar anuncios televisivos? ¿Seguirán escuchando a los organizadores que iniciaron sus demandas ambiciosas y recientes, o reclamarán todos los elogios para sí mismos? ¿Ayudarán a cambiar las normas electorales que mantienen a las redes de amiguismo al mando?
Incluso cuando los rumores de una apuesta presidencial en 2020 por parte de Sanders flotan por Washington, las organizaciones que le respaldaron la última vez y surgieron de las primarias demócratas de 2016 ven que antes de eso hay que hacer mucho trabajo, y en casi todos los niveles de gobierno, para hacer realidad la revolución política con la que Sanders se comprometió.
Es decir, tanto conseguir la elección de Sanders como asegurarse de que haga algo en la Casa Blanca dependerá que tenga muchos aliados tanto en el Congreso como en los Estados de todo el país.
Esto es una buena parte de por qué grupos emergentes galvanizados por o formados directamente en la campaña de Sanders  han estado intentando llevar lo que aprendieron a través de ese esfuerzo a las luchas del Congreso y las elecciones de perfil bajo, desde cómo crear potentes redes de voluntarios a cómo desarrollar campañas de base para recaudar fondos, empleando como base y a menudo trabajando con organizaciones ligeramente mayores como, Democracy for America [Democracia para América], y el Progressive Change Campaign Committee [Comité de Campaña del Cambio Progresista].


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