sábado, 2 de febrero de 2019

EL CAO QUE NOS RODEA


" A pesar de superadas injusticias del pasado, America ha sido por siglo y medio, faro y escudo de justicia y libertad..."



 "No he de callar por más que con el dedo,
señalando a la boca o a la frente,
silencio mandes o amenaces miedo.
¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Nunca se ha de sentir lo que se dice?
¿Siempre se ha de ocultar lo que se siente?"
                                 Francisco de Quevedo

 Por Hugo J. Byrne.
De acuerdo a la extrema izquierda que controla la inmensa mayoría de los medios de comunicación, los claustros de educación superior y una buena parte del poder económico de América, la presente crisis migratoria ilegal es "prefabricada". New York Times, Washington Post, Los Ángeles Times, Miami Herald, CNN, Americaonline, MBC, MSNBC, ABC, CBS, junto a casi todas las agencias de prensa internacionales tales como AP, BBC, EFE, así como los venales jueces-políticos designados por la administración anterior, unen voces y arbitrarias decisiones judiciales a ese coro discordante, traidor y perverso.

 Desde luego, toda esa subvertida e hipócrita cantaleta tiene en su mira la destrucción de un Ejecutivo en funciones, electo legalmente, aunque el Presidente Trump no sea su objetivo final. El verdadero propósito es destruir a Estados Unidos y a las instituciones que le dieron vida a esta nación. Eliminar o subvertir las instituciones de América es lo que tienen en su mira estos contemporáneos Benedict Arnold (aunque la comparación no sea muy justa con Arnold).
 A pesar de superadas injusticias del pasado, América ha sido por siglo y medio faro y escudo de justicia y libertad. Fue América la única sociedad en la historia contemporánea capaz librar una muy sangrienta guerra civil para, entre otras muchas acciones nobles y justas, poner fin a la esclavitud de los negros en su suelo. En esa lucha salvaje América perdió casi 700,000 de sus mejores hijos y el noventa y cinco por ciento de ellos no eran negros.
 Fue América quien alzando los pendones de la libertad, enfrentara con éxito durante el siglo pasado la agresión de totalitarios como los nazis y los fascistas y la amenaza letal de los soviéticos. A estos últimos el Presidente Reagan arruinó con la eficiente colaboración de la PM británica Margaret Thatcher y el Papa Juan Pablo II.
 Es evidente que son precisamente esos hechos históricos por los que nuestras leyes y en especial nuestra constitución, son detestadas por esa combinación peligrosa de ignorancia y maldad. Como no pueden cubrirse muchos temas simultáneamente, hoy lo dedicaré en exclusivo a la "crisis prefabricada" en nuestras fronteras.
 Si empezamos por la frontera sur, porque la norte es también porosa y potencialmente de mayor peligro, encontramos que desde principios del presente siglo la probabilidad de terrorismo desde Méjico contra Estados Unidos ya era dramática. Adolfo Aguilar Zinser, antiguo Embajador de Méjico en Naciones Unidas y ex Asesor de Seguridad de su gobierno, afirmó en mayo del 2001 que su país se estaba convirtiendo en refugio y base operacional del terrorismo musulmán. Desde hace mucho tiempo muchos de los musulmanes emigrados a Méjico, cambian sus nombres a patronímicos españoles. No es físicamente posible determinar cuántos terroristas ya han penetrado por la frontera mejicana, aparentando ser simplemente extranjeros ilegales buscando empleo y una vida mejor. Pero el hecho consumado de que ya están aquí no es conjetura, sino sentido común.
 ¿Por qué esa campaña se ha tornado tan activa, violenta y anárquica precisamente ahora? ¿Cuál es la razón verdadera en la ofensiva histérica, caótica y anárquica contra las leyes de este país? Porque por la primera vez en muchas décadas los principios y objetivos del gobierno limitado están dando frutos. Frutos a los que nunca aspiraron los estatistas y sus aliados de ocasión, los musulmanes fanáticos.
 No haré disquisiciones sobre la personalidad colorida del Presidente Trump. No es el primer presidente "outspoken". ¿Algún lector sabe de Theodore Roosevelt? No todos fueron tan discretos como "silent" Calvin.
 Démosle un vistazo a sus logros solamente durante el pasado año. Comparemos a Estados unidos con China, esa "gran potencia" que nos superará en breve, de acuerdo a tantos "expertos". Tres trabajadores chinos combinados producen solamente apenas el 60% de lo que produce un trabajador en Estados Unidos. El "Producto bruto nacional" en 2018 fue $1.7 trillones más que en 2017 y casi $8 trillones más que el de China. Mientras que China se ve obligada a importar combustible, Estados Unidos ha subido su producción a más de once y medio millones de barriles diarios. Por la primera vez desde 1973 América ha recuperado su posición de mayor productora de petróleo en el mundo. Otro tanto ha sucedido con otros combustibles como gas natural. En cuanto al carbón, Estados Unidos continúa siendo la segunda productora mundial.
 Todo esto quiere decir que somos independientes de otros productores y exportadores y que los tiempos del "chantaje" desaparecieron.  Eso lleva a una pregunta lógica: ¿Por qué entonces continuamos importando crudo de países enemigos o indiferentes a nuestros intereses, como Venezuela o Arabia Saudita? Porque de lo contrario el precio mundial del crudo subiría exponencialmente, perjudicando a otras naciones y aliados que no cuentan con nuestros recursos. Una crisis de tal naturaleza también nos afectaría, a largo plazo. No vivimos en un mundo ideal. Sin embargo, si continuamos por este camino podremos en un futuro razonable suplir a los afectados.
  En 2018 nuestra economía creció más del 4.2% en el segundo cuarto y 3.4% en el tercero. El índice de desempleo bajó a 3.7%, históricamente el más bajo desde 1969. En cuanto a la protección del medio ambiente, la iniciativa privada de América resultó muy superior a las regulaciones estatales en el extranjero. Después que Estados Unidos se separaran del "Acuerdo Climático de París", su porcentaje anual en reducción de emisiones de carbón excedió el de la mayor parte de los países que permanecieron acatando el acuerdo.
 Esto es lo que tiene fuera de sí a los partidarios del colectivismo. Por eso es que realmente sienten un odio cerval por Trump. Por eso no lo perdonan y orquestan cuanto pueden (ético o no) para sacarlo del poder. Quizás su vitriólico antagonismo tenga éxito. Espero que no y prometo hacer cuanto pueda por impedirlo.

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